Trabajar la complejidad con simplicidad
Claves para desarrollar Equipos de Alto Rendimiento
Aprovechamos para hacer recordar que los productores y emprendedores van a una mayor velocidad que los administradores e integradores. Definitivamente; en función a las características de la empresa, del ciclo de vida, del área y funciones en particular; los líderes deberán discernir si incorporar en el ADN organizacional a unos talentos u otros.
La filosofía compartida es el pegamento antropológico que cohesiona las voluntades de los diferentes talentos de una organización.
- Tenga un propósito vivificante para su organización.
- Contrate personas maduras y con talentos diversos.
- Demórese en contratar.
- Saque a las manzanas podridas: apúrese en despedir (esto es fácil si el presupuesto para despidos, moralmente justificados, lo permitiera).
- Genere mecanismos de comunicación y colaboración formales e informales.
- Fomente la confianza a través del conocimiento interpersonal.
- Una vez construida la confianza: atrévase a discrepar.
- Adopte las mejores ideas que contribuyan con el propósito y los resultados (¡ambos!).
- Definan las responsabilidades y autoridades competentes. Una indefinición, sobretodo en organizaciones más grandes, generan disfunciones en el equipo.
- Desarrollen un sistema de incentivos que promueva la unidad en lugar del individualismo.
- Midan el desempeño en función a la contribución con el propósito organizacional.
- Trabaje el ego de sus líderes a través del coaching y busque que sus colaboradores tengan una vida equilibrada, porque si el trabajo termina siéndolo todo para ellos, terminarán haciendo cualquier cosa por mantener el mismo (muchas veces contrarias al bien del equipo).
La vida, el negocio
Productividad = Bienestar + Felicidad
- Desterrar el voluntarismo del ambiente laboral que hace pensar que la naturaleza humana no tiene límites.
- Supervisar y auditar la cantidad y calidad de energía de los colaboradores para saber darles soporte y tomar decisiones prudentes en la asignación de la carga laboral, responsabilidades adicionales y los períodos vacacionales.
- Concientizar a los colaboradores sobre la importancia de renovarse y recargar las 4 dimensiones del ser humano continuamente.
- Promover la realización de actividades físicas clave para incrementar la cantidad de energía y la realización de actividades emocionales, intelectuales y espirituales clave para incrementar la calidad de energía de los colaboradores de la empresa.
- Promover las 8 horas diarias de sueño de los colaboradores.
- Desarrollar la inteligencia nutritiva de los colaboradores.
- Realizar ejercicios físicos con mayor frecuencia.
- Alcanzar 30 minutos de ejercicio diario promedio.
- Tener 2 pausas de 15 minutos diarias para realizar gimnasia psicofísica.
Dimensión Emocional:
- Equilibrar el trabajo/familia.
- Promover el cumplimiento del horario de trabajo.
- Incrementar el sentimiento de valoración profesional y personal.
- Lograr que los líderes de la empresa expresen reconocimiento laboral y preocupación humana por sus colaboradores.
- Generar un ambiente de trabajo estimulante.
- Promover relaciones de confianza entre los colaboradores.
- Promover ambientes laborales psicológicamente saludables.
- Desterrar la crítica destructiva y el etiquetaje del ambiente laboral.
- Evitar distracciones en el trabajo.
- Enseñar a gestionar el estrés, atención plena y uso inteligente de las tecnologías.
- Proporcionar un sentido trascendente a los colaboradores.
- Brindar herramientas para que los colaboradores encuentren su propósito de vida personal, familiar, laboral.
Aquel realismo ayudará a asumir ratios de crecimiento razonables y a rediseñar las operaciones de tal forma que la gente se mantenga mayor tiempo en la zona de performance. Cuidado con gerenciar desde el modelo mecanicista no vaya a ser que por tratar a las personas como máquinas, aunque se obtengan resultados, se incrementen los niveles de rotación o en el mejor de los casos , empresas de esta naturaleza, se queden con trabajadores fundidos y todo sea pan para hoy y hambre para mañana.
Velar por el bienestar y felicidad del colaborador es por tanto deseable en sí mismo, ético y además paga con productividad sostenible.
La pelea del siglo: Good Profit vs Bad Profit
Impulsores de la Cultura Organizacional
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Cultura/Sub Cultura deseada
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Fomentar
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Lo que hay que evitar
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Colaborativa
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Tradiciones que refuercen la identidad, reconocimiento por competencias y valores más que por indicadores económicos, bonos grupales (por áreas).
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Personalidades individualistas liderando puestos clave para el desarrollo del trabajo en equipo.
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Jerárquica
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Respeto a la jerarquía, necesidad de predictibilidad y seguridad, bonos en función al performance de la compañía, planes de reconocimiento con criterios bien estructurados.
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La falta de claridad e incertidumbre.
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Adhocrática
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Atracción de más talentos creativos, invertir tiempo y dinero en la investigación, apoyar la innovación, bonos en función del registro de patentes.
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Penalizar el error.
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Mercado
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Autonomía, énfasis en bonos por cumplimiento de metas metas individuales, premiaciones a los más destacados.
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Ausencia de metas.
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Síntomas del envejecimiento organizacional
- Las buenas ideas vienen solamente de los jefes: suele preferirse las ideas de aquellos más experimentados, con mayor poder adquisitivo o salario, status social o académico. Se valoran las ideas por quién las dice antes que por la calidad y peso de los argumentos y evidencias. Se produce fuga de las personas más talentosas, se mata la innovación. La solución pasa por una mayor comunicación ascendente y espontánea de la organización. Permitirse cuestionar las ideas de los “líderes” (una persona con la suficiente confianza en sí misma podrá aceptar que los otros tengan mejores ideas que ella).
- Lucha por mantener el status quo: las personas se aferran con uñas y dientes a los puestos de dirección, beneficios económicos y colaterales. Sucede sobre todo en aquellas organizaciones que cuentan en su staff de ejecutivos con muchos que participaron de los inicios de la organización y que se sienten con derechos sobre la misma (hay que reconocer su aporte histórico pero sin poner en riesgo el futuro de la organización). La consecuencia es la conformación de silos de poder, facciones de intereses contrarias al bien común, cambios disfuncionales en la estructura de la organización, incremento de los costos fijos, directivos en zona de confort, armonía artificial en los equipos directivos, conflictos entre áreas cuyos “líderes” sean antagonistas. En estos casos vale la pena rotar a directivos cada cinco a siete años. A veces el decisor último de los cambios en la plantilla ejecutiva tiene temor a realizar los mismos por sentimentalismo, miedo o un espíritu paternalista; para evitar esto hay que poner a otra persona a tomar las decisiones difíciles (usualmente externo, pero muy conocedor de este tipo de procesos y culturas).
- Más normas de las necesarias: las organizaciones en su afán de suplir la falta de orden (sucede en organizaciones cuyo crecimiento externo es más rápido que el crecimiento interno), la falta de transparencia o eficiencia en el gasto (producto de la des-confianza en la calidad motivacional de los colaboradores) y la escasez de liderazgo (producto de selecciones inadecuadas o frustradas) terminan implantando más políticas y normas de las necesarias para controlar las consecuencias de todo lo anteriormente mencionado, pero sin solucionar los problemas de fondo. Es más, en el mediano y largo plazo se terminan generando sistemas de administración positivistas que destruyen la inteligencia y someten la voluntad al “modelo”. Las “medicinas” terminan generando efectos colaterales que quitan oxígeno, salud y dinamismo a la organización. En estos casos se desarrolla sobre-atención a las normas, rigidez, jerarquías, burocracia, des-atención al cliente interno y externo, en cuanto a la administración de RRHH: se garantiza la equidad y se pierde de vista la justicia (¿irónico no?), pérdida de la satisfacción y compromiso del talento humano, el cliente externo percibe falta de atención al momento de la resolución de sus quejas, etc. Aquí se require de autocrítica por parte de los líderes, y en el peor de los casos, un cambio de liderazgos y colaboradores (observando los perfiles) en áreas que requieren urgentemente de mayor flexibilidad.
- Los sistemas se empiezan a hacerse ineficientes (“aquí siempre se ha hecho así”): los colaboradores se rehúsan a nuevas formas de hacer las cosas por temor a perder el control sobre las funciones y resultados que han venido obteniendo. La innovación se ve como un enemigo. Si esto ocurre de manera generalizada y prolongada diremos que la cultura de la organización tiene un “cáncer” terminal, y la solución pasará por extirpar todos aquellos “tumores”, con el riesgo de retirar tantos miembros que adelanten la muerte de la organización. En este caso se observa ineficiencia, innovaciones marginales, lentitud para adaptarse a los cambios del entorno de negocios, problemas de calidad percibida, des-posicionamiento gradual, pérdida de clientes y de mercados en economías libres. En este caso la solución implica crear al menos un área que cuide la innovación y que tenga la facultad de implementarla en el resto de la empresa, así como tener planes de sucesión oportunos.
Gestión del talento humano: alinear el ser con el quehacer
Esta herramienta sirve para identificar el nivel de encaje de los colaboradores o potenciales candidatos con el puesto (empresa, cultura y funciones de trabajo). Para ello combinamos 2 variables: Y = (Pasiones + Valores); X = Habilidades. De esta combinación surgen 4 zonas que representan el mayor o menor encaje de la persona con el puesto: a) Despliegue del talento, b) Repliegue del talento, c) Sub-utilización del talento y d) Descolocación del talento.
a) Zona de Despliegue del Talento: En este cuadrante se ubica toda persona que trabaja en funciones que requieren principalmente de sus fortalezas, lo que conlleva un mejor desempeño. Así mismo convergen sus pasiones o intereses con el core de la empresa, lo que genera a una mayor contribución del colaborador con el cumplimiento de la misión institucional. Por otro lado: los valores personales son semejantes a los organizacionales; lo que permite una mayor identificación y aporte del colaborador con el desarrollo de la cultura organizacional. El resultado de esta combinación será el de profesionales con un notable desempeño. La solución: retenerlos.
b) Zona de Repliegue del Talento: En este cuadrante se ubica toda persona que trabaja en funciones que requieren habilidades muy diferentes a sus fortalezas, lo que repercute en un bajo desempeño. Por otro lado: No convergen sus pasiones o intereses con el core de la empresa, lo que conlleva a una menor contribución del colaborador con el cumplimiento de la misión institucional. Los valores personales son diametralmente distintos a los organizacionales; lo que genera una menor identificación y aporte con el desarrollo de la cultura organizacional. El resultado de esta combinación será el de profesionales con muy bajo performance. La solución: coaching para ayudar el colaborador a encontrar su camino en la vida laboral, entonces negociar la recisión del contrato y ayudarlo a encontrar oportunidades laborales de mayor encaje.
d) Zona de Descolocación del Talento: En este cuadrante se ubica toda persona que labora en una empresa en donde convergen sus pasiones o intereses con el core de la misma, lo que conlleva a mayores ganas del colaborador en contribuir con el cumplimiento de la misión institucional. Así mismo: los valores personales son semejantes a los organizacionales; lo que genera identificación y que se ponga la camiseta. Sin embargo trabaja en funciones que requieren habilidades muy diferentes a sus fortalezas y ya sabemos cómo impacta esto en el rendimiento. El resultado de esta combinación será el de profesionales que lo dejan todo en la cancha pero con un desempeño en el mejor de los casos regular (consumirán mucha energía al falsificar su perfil natural – en palabras de la investigadora Katherine Benzinger). La solución: colocarlos en funciones acordes a sus fortalezas y retenerlos.
Conclusión:
Dormir más mejora el rendimiento
Las personas tenemos una naturaleza biológica, psicológica y espiritual; amén de intimidad o mismidad. El cuidado de cada dimensión es crucial para el desarrollo humano integral de cada persona. El descuido de alguna de aquellas impacta en el bienestar personal y rendimiento laboral simultáneamente.
El desafío está servido, esperamos deseosos que mejore su bienestar y desempeño laboral… comparta este artículo en su casa, trabajo y facebook; y cuando pueda envíenos su testimonio para motivar a más personas…