La felicidad en el trabajo

¿Cuántas personas desean un trabajo diario apasionante?, ¿cuántas anhelan ser felices en el ámbito laboral?, ¿acaso la frustración en el ámbito laboral no impacta negativamente las otras dimensiones de la vida?
Absolutamente toda persona desea vivir 8 horas diarias, que a veces son más, apasionantes, intensas, en donde más allá de los desafíos y problemas (que armonizar los intereses humanos y ordenar los bienes temporales conllevan) pueda alcanzar tal aspiración.
Sin embargo, a pesar de todo lo anteriormente dicho, muchas personas, mantienen en la práctica el paradigma de que el trabajo aporta salario y capacitación, con los cuales, en el mejor de los casos, comprar aquella “felicidad”. Nada más erróneo: la felicidad es una de las consecuencias queridas, por toda persona que busca una vida desarrollada en todos sus aspectos: familia, trabajo, sociedad, cultura, trascendencia…
¡Es posible tener una vida laboral intensa!, ¡es posible ser auténticamente feliz en el trabajo! Y esto es algo que se encuentra al alcance de todo ser humano, que, eso si: haya podido filtrar los paradigmas culturales de la revolución industrial, es decir: la primacía del tener y poder sobre el ser.
Porque la clave para lograr ser feliz en el trabajo es: estructural, antropológica, existencial; aquella sólo es posible si se conecta el ser con el quehacer… De eso hablaremos en los próximos posts…