El capitán debe morir en su barco

Luego de una experiencia de trabajo en equipo, uno observa que el liderazgo y el trabajo en equipo efectivo surgen cuando la tripulación encuentra un capitán en el barco, es decir alguien que dirije, estructura y ordena el trabajo de los colaboradores, sacando así el máximo rendimiento del talento de cada uno de los integrantes.

Esta misma experiencia revela que el liderazgo es sostenible cuando el capitán no solo se encuentra en las funciones de mando, sino que también ayuda en cualquier otra función, dando el ejemplo del nivel de servicio que hay que ponerle a cada acción.

No obstante, hay que aprender que no basta con estar ahí en los momentos más apremiantes, hay que estar ahí siempre: al inicio y al final, porque incluso al final de la batalla, cuando ésta ha sido ganada, si el capitán se pierde de vista, la tripulación empieza a impacientarse, e incluso se puede generar un mal clima emocional, porque los equipos necesitan un capitán siempre; de lo contrario los colaboradores se sienten instrumentos, medios para un fin (los objetivos), no miembros de un verdadero equipo, de una institución, de una organización con fines trascendentes, en donde la solidaridad se viva hasta el último segundo del partido, en los camerinos y más allá…