Enfrentar la adversidad

Quisiera evocarles el recuerdo de aquellos años de vida universitaria en donde se soñaba con cambiar el mundo. ¿Qué tanto se ha luchado por aquellos ideales?. Quizás al salir al mundo nos hemos topado con la adversidad: con mentes paralizadas por el temor a enfrentarse a los problemas, con corazones perezosos anclados en el aburguesamiento, con todo un sistema de respetos humanos, con todo un aparato de compensaciones psicológicas, con intereses personales y de grupo opuestos al bien común, con mezquindad…

¿Qué hacemos al respecto? ¿Nos gastamos en interesantes conversaciones de café sobre los grandes problemas del mundo o gastamos nuestro tiempo y talento en darle solución a los mismos?

No dejemos que el sistema nos aliene y haga de nosotros masa consumista que solo se dedica a sus intereses individuales, a sus «placeres» terrenales. ¡Enfrentémonos con nuestra realidad! y hagámosle frente a la adversidad, ¡sigamos luchando por conquistar nuestros sueños!, encarnando en lo cotidiano nuestros ideales (de solidariad, justicia y paz), al máximo de nuestras capacidades y posibilidades, con todo nuestro esfuerzo, con todo nuestro amor, con toda nuestra vida, haciendo de lo ordinario … algo extraordinario …

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