Las personas tenemos una naturaleza biológica, psicológica y espiritual; amén de intimidad o mismidad. El cuidado de cada dimensión es crucial para el desarrollo humano integral de cada persona. El descuido de alguna de aquellas impacta en el bienestar personal y rendimiento laboral simultáneamente.
La dimensión espiritual es la más importante, sin embargo la biológica es la más urgente; no en vano los griegos enfatizaban en el desarrollo de las personas la máxima: “mente sana en cuerpo sano”.
Hoy en día numerosos científicos han demostrado que la plataforma de la mejora del rendimiento laboral se encuentra en la cantidad y calidad de sueño, la nutrición inteligente y el ejercicio físico. Todo esto favorece la generación de hormonas y neurotransmisores a nivel cerebral que ayudan al mejor desempeño de las funciones cognitivas.
En esta oportunidad nos enfocaremos en la cantidad y calidad de sueño:
El sueño tiene un impacto en la calidad de vida y rendimiento porque proporciona a la mente y al cuerpo el descanso necesario después de una jornada personal y laboral regular.
Las investigaciones demuestran que el 97.5% de la población mundial requiere al menos 7 horas de sueño para rendir adecuadamente. Es por eso que los expertos recomiendan entre 7 y 8 horas de sueño reparador. Sin embargo la mayoría de personas, managers, instituciones y empresas viven bajo el mito de que alguien más productivo es quien sacrifica su sueño por el estudio o trabajo.
En otras investigaciones se ha descubierto que aquellas personas que duermen menos de 6 horas no rinden al máximo de su potencial debido a que el cansancio impacta en las funciones cognitivas propias del neo córtex, experimentando: falta de energía regular, dispersión, desenfoque e ineficiencia (con la consiguiente necesidad de tomar café y comer desordenadamente a cualquier hora, especialmente cuando el cansancio incrementa). Es oportuno mencionar que el sueño regula las funciones relacionadas con el procesamiento de la glucosa, entre otras cosas. En artículos anteriores explicábamos que la glucosa (de buena calidad, es decir: proveniente de alimentos de bajo índice glicémico) es la “gasolina” de la voluntad humana y que cada decisión consume esta “gasolina” durante la jornada. Por otro lado: se ha descubierto que personas de alto rendimiento acumulan en promedio 9 horas de sueño reparador.
Para dormir entre 8 y 9 horas con calidad, resulta fundamental haber tomado un lonche o cena ligera 2 horas antes de ir a dormir (eviten comer todo aquello que contenga alimentos ricos en carbohidratos así como bebidas ricas en glucosa, que tendrán más energía de la requerida para las actividades nocturnas y estarán activos o pesados durante la noche), no tomen mucha agua antes de acostarse que durante la noche cortarán su sueño (quizás cuando estén alcanzando los niveles más profundos del mismo), como regla general: eviten hacer ejercicio físico durante las noches para evitar estar hiper-activos (aunque aquí hay particularidades de personas que contrariamente a la regla general se relajan al realizar ejercicio nocturno y duermen mejor).
Así mismo: es clave lograr que el ambiente esté fresco, oscuro y sin ruidos. Procuren tener desactivado el smartphone para evitar que cualquier actualización o alerta genere un ruido que los despierte.
En el caso de aquellos que tengan familia, procuren que su cónyuge e hijos adquieran estos hábitos de sueño y todos en casa estén sincronizados.
Si al día siguiente tiene una importante reunión de trabajo y requiere restarle horas a su sueño para prepararse mejor, ¡no lo haga!, ¡es un suicidio!, al día siguiente obtendrá peores resultados. Al contrario: incremente horas de sueño cada vez que al día siguiente tenga una reunión importante o deje para primera hora de mañana aquel pendiente pero no lo resuelva de ninguna manera durante la noche.
Finalmente: procure acostarse y despertarse a la misma hora regularmente.
En resumen estos son los tips para dormir mejor:
– Prepárese para dormir mejor.
– Baje las revoluciones.
– Desconéctese 2 horas antes de ir a dormir de cualquier distracción innecesaria (como los aparatos tecnológicos)
– Haga algo que le procure relax y armonía antes de dormir.
– Medite, rece o lea antes de ir a dormir.
– Preocúpese más de la hora de ir a dormir que de la hora de levantarse.
– Ponga una alarma para acostarse, esto es contra-intuitivo y sumamente sensato.
– No coma ni tome líquidos antes de acostarse.
– Si está ansioso con el futuro, anote en una hoja todo aquello que le inquiete y profundice en ello mañana.
Le aseguro, que poniendo su alarma para ir a dormir y durmiendo hoy mismo 8 horas entre las 10.00 – 11.00 pm y las 6.00 – 7.00 am logrará un incremento de más del 300% en su rendimiento laboral y en la calidad de sus emociones y relaciones.
El desafío está servido, esperamos deseosos que mejore su bienestar y desempeño laboral… comparta este artículo en su casa, trabajo y facebook; y cuando pueda envíenos su testimonio para motivar a más personas…