El reconocido psicólogo social: PhD Roy Baumeister, investigador y psicólogo de la Universidad Estatal de Florida, ha invertido más de una década a la investigación de aquello relacionado con la fuerza de la voluntad.
Algunos de sus hallazgos más recientes, denotan una fuerte correlación entre la toma de decisiones, la fuerza de voluntad, el autocontrol y la glucosa (principal fuente de energía para el cuerpo humano).
Cada decisión que toma el ser humano genera un consumo energético considerable que disminuye las reservas de la voluntad. (Es importante saber que el cerebro requiere el doble de energía que el resto de las células del cuerpo).
Esto se puede comprobar horas después de haber empezado la jornada laboral, cuando se experimenta la necesidad de tomar alimentos o bebidas dulces, señal inequívoca que el cuerpo emite para alertarnos de recargarnos de glucosa.
Conocer cómo funcionamos es muy útil para predecir el nivel de autocontrol, perseverancia y rendimiento.
“En un estudio de Baumeister se hizo pasar a varios participantes a una habitación en la que se olía el aroma de galletas recién horneadas. La mesa en frente de ellos tenía un plato de galletas y uno de rábanos. A algunos sujetos se les pidió que probaran las galletas, mientras que a otros se les pidió que comieran los rábanos. Posteriormente se les dio un lapso de 30 minutos para que completaran un difícil rompecabezas geométrico. Baumeister y sus colegas encontraron que las personas que comieron los rábanos (y resistieron a las tentadoras galletas) se dieron por vencidas después de 8 minutos, mientras que los que tuvieron la suerte de probar las galletas perseveraron en promedio por 19 minutos. Ejercer la fuerza de voluntad para resistirse a las galletas al parecer drenó el autocontrol de los sujetos para eventos posteriores.” (1)
Después de leer lo anterior seguramente estará acordándose de episodios de baja performance en el trabajo y encontrando explicaciones razonables.
A continuación proporcionaré unos tips muy útiles y fáciles de aplicar para administrar las reservas de voluntad de manera estratégica para lograr un rendimiento sostenido durante la jornada laboral:
1. Desayune siempre.
2. Realice las tareas que le resulten más demandantes de energía a primera hora del día.
Ingiera alimentos 5-6 veces al día (incluidos el desayuno, almuerzo y una ligera cena).
3. Coma alimentos que proporcionen niveles de glucosa estable al cuerpo, que de lo contrario requerirá ingerir alimentos y bebidas con mayor frecuencia (incrementando los niveles de grasa en el cuerpo, restándole salud y agilidad)
4. Concéntrese: No se distraiga con actividades que no son ni urgentes ni importantes, como por ejemplo: el multitasking, responder emails y llamadas a cada instante (¡hágalo por bloques); que ya sabe que estas actividades le consumen la energía que requiere para enfrentar las más importantes y demandantes.
5. Procure realizar de manera automática aquellas actividades rutinarias y simples, ya que así ahorrará energía que le será de mucha utilidad cuando toquen los problemas que requieren de pensamiento complejo.
6. Huya de las distracciones, que enfrentarlas restan energía (e incluso con el paso de las horas aumentan las probabilidades de acceder a ellas y desenfocarse).
7. Administre la energía del cuerpo humano igual o mejor que si lo hiciera con el combustible de su automóvil…
(1) American Psychological Association