Ante la vorágine de actividad que experimentamos resulta vital aprender a gestionar el estrés.
Jim Loehr y Tony Schwartz, investigadores y especialistas en el desarrollo de «atletas corporativos» sostienen que el desafío no radica en eliminar el estrés, sino en gestionar los períodos de recuperación de energía.
Esto implica tomar conciencia de las distintas dimensiones del ser humano: física, intelectual, emocional, espiritual. Esto servirá para desarrollar diferentes estrategias de recuperación de energía.
Por otro lado: también hay que tomar conciencia de los diferentes períodos de recuperación de energía siendo estos inmediatos, mediatos y periódicos.
En lo inmediato tenemos que buscar recuperar energía durante 15 minutos luego de cada 90 minutos de actividad laboral con acciones como por ejemplo: tomar respiraciones profundas, agua, comer fruta saludable, conversar con compañeros de trabajo, escuchar música, orar.
En lo mediato, es decir durante la semana, se recomienda: diariamente no dormir menos de 7 horas, practicar ejercicio al menos 3 veces a la semana por más de 30 min en cada oportunidad, tener al menos 1 día de descanso a la semana, practicar algún tipo de actividad de desarrollo espiritual, leer, ver alguna película interesante, salir con la pareja e hijos, salir con los amigos, etc.
En lo periódico que puede ser semestral: vacaciones quincenales y al menos 1 retiro espiritual anual.
De esta forma se asegura usted las acciones estratégicas para recuperar energía y hacer frente al estrés.
Precisar que existe el cansancio del alma, tradicionalmente llamado acedía, y cuyas consecuencias son el desánimo generalizado, ansiedad y depresión
Por ello recordemos que la recuperación no solo es física, sino también emocional, intelectual y espiritual.