¿Cansado de lo mismo?, ¿experimentas que ya has tocado un techo?, ¿quisieras una vida más intensa?…
Sucede a menudo, que luego de encontrar una ocupación o un modus vivendi en donde se reciben ingresos constantes que facilitan adquirir: bienestar, seguridades y confort; al poco tiempo el sistema y uno mismo se instalan…
Surge así el aburguesamiento, el conformarse con desplegarse mínimamente…Y pasan los meses, años y las personas empiezan a experimentar el tedio del día a día. Lo peor es que le terminan echando la culpa al sistema. Lo cierto es que si uno sabe cómo funcionan las cosas en un determinado lugar y no está conforme y se da cuenta que las cosas objetivamente no van a cambiar en mucho tiempo; entonces es el momento de tomar decisiones…
¿Qué esperas?, ¿Que las cosas cambien o tu cambiar? ¡Despliégate!, no te aburgueses, no te conformes, no te instales, cambia de hábitos, deja las seguridades y el confort, arriésgate por desinstalarte y crece al máximo de tus capacidades y posibilidades, responde con tu libertad a dar fruto abundante con las semillas que Dios puso en tu corazón desde tu nacimiento y durante tu vida… ¡Se valiente!, no tengas miedo, deja de agachar la cabeza y bostezar… o mejor salta de lugar o preferible que emprendas algo nuevo…. pero no reniegues de la vida y de las oportunidades… búscalas…están ahí: donde veas necesidades insatisfechas a las cuales puedas responder…
