A veces creemos que las empresas no debieran de verse sometidas a problemas, este es un craso error, la realidad es que estamos en un mundo perfectible, y esa tensión es la que nos empuja hacia adelante y dada nuestra humana condición y la libertad que rige las relaciones humanas y laborales, podemos cometer errores y ocasionar problemas.
Sin embargo los problemas deben de ser vistos como las grandes oportunidades que la vida da para desplegar el talento del ser humano y para mejorar su carácter, para descubrir malos hábitos organizacionales y efectivizar así los procesos internos de las compañías…
Sin problemas, no se podría crecer en la virtud ni desarrollar el carácter, ni lograr hacer a nuestra organización más grande y competitiva… eso sí todo depende de cómo gestionemos los problemas…
Así que a no temerle a los problemas ni a la adversidad, grandes maestros … que de verdad enseñan…