RSE, Comunicación y Valor

La responsabilidad social empresarial requiere de la convergencia entre hechos y palabras. No se puede decir aquello que no se hace y tampoco se puede dejar de comunicar aquello que se hace. Omitir estas cuestiones puede llevarnos en el primer caso a perder la credibilidad de nuestros grupos de interés y en el segundo caso a perder la oportunidad de mejorar la relación con ellos y la consiguiente mejora de la gestión de tangibles e intangibles en la cadena de valor.

Si queremos generar valor (mayormente intangible) entre los grupos de interés de las empresas, es preciso establecer una proactiva estrategia de comunicación.

Recordemos siempre que comunicar crea valor, no en vano reza el dicho que “nadie ama lo que no conoce”.

Asimismo es importante señalar que hasta la no comunicación ya transmite un mensaje a los grupos de interés y facilita el espacio para que otros actores gestionen los mensajes subyacentes. Recordemos siempre que si tú no comunicas, otros lo harán por ti, con las consiguientes consecuencias en la distorsión del mensaje que la falta de dirección de las comunicaciones puede ocasionar.

No escatimemos en comunicar las acciones de responsabilidad social que se realicen, teniendo siempre a la verdad y a la prudencia como criterios orientadores, sabiendo que lo que no se comunica no genera valor e incluso puede volcarse contra la propia organización.