¿Tiene el cristianismo algo que aportar al mundo empresarial?

Hoy, 25 de diciembre, celebramos Navidad, el nacimiento de Jesús, el Reconciliador, ¡nuestro Salvador!

Pensaba en qué tiene el cristianismo que aportarle al mundo en general y al mundo empresarial en particular.

La verdad que tiene mucho que aportarle: opino que lo primero es desmitificar el paradigma de felicidad que vende el capitalismo, por el cual la felicidad se encontraría en el tener.

La felicidad, por el contrario se encuentra en el ser, en la relación de uno consigo mismo, con los demás y sobretodo en la relación con el Otro Trascendente (Dios). En la medida que se vive en relación con Dios, el ser humano encuentra saciado su anhelo de infinito, por lo tanto encuentra orden en su vida y ya no requerirá de infinitas compensaciones, de naturaleza finita, para camuflar y «compensar» el vacío interior.

Esto cambia muchas cosas en el mundo empresarial como por ejemplo el afán desmedido de accionistas y gerentes de aumentar la riqueza a costa de los demás: trabajadores (pagándoles salarios injustos, sometiéndolos a cargas laborales desproporcionadas), clientes (vendiéndoles gato por liebre), comunidades y medio ambiente (con impactos negativos en el entorno).

Los empresarios convertidos al cristianismo y en permanente estado de tensión de santidad buscarán además a nivel de las culturas organizacionales y clima laboral: fomentar el desarrollo integral de sus colaboradores, con programas que desplieguen sus talentos y suplan, de manera auténtica, sus necesidades y expectativas.

Buscarán también desarrollar climas organizacionales en donde se vele por el equilibrio entre el trabajo y la familia y no se someta a la dictadura de la productividad al trabajador, al ahogo de otros dinamismos fundamentales que alberga en su estructura interior, que requieren ser desarrollados…

Asimismo procurarán con mucha conciencia el desarrollo de culturas organizacionales en donde se viva la virtud, en una práctica ascética que prevenga a los colaboradores de la adquisición de vicios que los inclinen a la infidelidad a su dignidad de personas y a la de su vocación…

Por otro lado cabe mencionar la importancia del perdón cristiano, el cual ayuda a superar los conflictos interpersonales, incluso en el mundo laboral. Esto ayuda a mejorar notablemente el clima laboral de cualquier organización.

Esto y mucho más tiene que aportarle el cristianismo al mundo empresarial, seguiremos reflexionando al respecto en otros escritos que publicaremos en las próximas semanas y meses..