RSE: ¿una moda?

La RSE, se ha puesto muy de moda, pero a pesar de ello no se le entiende y se le confunde y reduce a una herramienta de gestión, instrumento de marketing, estrategia de relación con las comunidades o a la caridad de la empresa; cuando en realidad representa la forma en que ayer, hoy y siempre (con mayores o menores avances) debió y deberá gestionarse una empresa, y es que si bien el fin de hacer empresa radica en generar riqueza, ésta no puede realizarse presciendiendo de una ética empresarial realista que invita a los directores, managers y colaboradores a ser responsables en la toma de decisiones, velando en las operaciones de la empresa no solo por la dimensión económica sino también por la social, ambiental, cultural e incluso moral; desde una adecuada relación con los stakeholders implicados.
La RSE algunos la definen (y comparto esta posición) como la gestión ética e integral de una empresa u organización. Esto significa que al momento de gerenciar una empresa los responsables y en sí todos quienes la conforman deben velar, dentro de sus funciones en el trabajo, que la operación de la empresa no genere impactos negativos y que por el contrario genere impactos positivos y valor para la organización y cada uno de los stakeholders que se encuentran dentro de la cadena de valor.
LA RSE debe empezar a trabajarse de acuerdo a los niveles de responsabilidad que la empresa tiene. Es fundamental que se tenga bien definida la prelación que existe entre un grupo de interés y otro, para no terminar reduciendo la RSE a unos grupos de interés (casi siempre suelen ser los más marketeros) y relegando otros que requieren de mayor esfuerzo y concentración por parte de la organización (por más que no sean los más marketeros).
La RSE no es pues una moda, es la manera correcta de gestionar una organización, y como su nombre lo indica debe hacerse de manera responsable. Por otro lado mencionar que la RSE no representa el paraíso organizacional, sino el realismo organizacional, la RSE es sencillamente la aplicación de la ética empresarial en las decisiones y operación de la empresa, ni más, ni menos, así que yo recomiendo que antes de iniciarse en la RSE, se profundice en la ética empresarial, pero cuidado con las «éticas» utilitaristas que suelen regir el mundo empresarial, mucho de lo que hoy en día se ha elaborado sobre RSE tiene esas raíces y por lo tanto no es raro que se hable siempre de beneficios e imagen cuando de RSE se trata.
Recomiendo profundizar en torno a concepciones sobre la ética empresarial más sensatas antes de iniciar la implementación de la RSE en cualquier organización, así no nos creeremos muchos cuentos y velaremos de manera auténtica por el desarrollo integral y sostenible de nuestro planeta…