Para motivar, empezar por no desmotivar

En gestión humana se habla con insistencia de las estrategias para mantener permanentemente motivados a los trabajadores. Sin embargo, y aunque resulte paradójio, se olvida de no desmotivar a los trabajadores.

Esta es una verdad que no se quiere ver. Mientras tanto las empresas gastan miles de dólares en la motivación de los trabajadores, sin darse cuenta de los vicios organizacionales que poseen, los cuales tienden a desmotivar a los mismos y terminan restándole impacto a las estrategias motivacionales que implementan.

Hay que analizar los problemas estructurales de la organización para evitar encontrar soluciones coyunturales que terminen teniendo un bajo impacto en la transformación organizacional deseada.

Así pues las empresas deben clarificar, comunicar a todo nivel y ser consistentes en la ejecución de las estrategias para alcanzar la visión, cumplir los objetivos y vivir los valores organizacionales. Los trabajadores tienen que conocer, comprender y haber interiorizado la filosofía y estrategia organizacionales.

Los objetivos y funciones de los puestos, deben responder a un plan de trabajo anual debidamente alineado y estructurado de acuerdo a la estrategia organizacional. Es necesario que todo esto último sea comunicado desde el saque y evaluado periódicamente desde una perspectiva de 360°.

Por otro lado: Es importante que los jefes brinden un buen trato a sus trabajadores y motiven un buen clima organizacional, en donde se trabaje en equipo, y se aliente y premie la cooperación y solidaridad entre compañeros.

Es importante señalar que independientemente del cargo, todos tienen mucho que aportar, y si el trabajo se mecaniza y rutiniza, los trabajadores empiezan a experimentar que su trabajo no es desafiante, y que están en un lugar en donde no se desarrollan, en donde no crecen. Conscientes de esto los jefes deben brindar permanentemente la oportunidad para que los trabajadores participen de las soluciones a los problemas y desafíos del trabajo, y que sus buenas ideas se implementen y no se queden en un interesante brainstorming.

Otra cuestión que termina desmotivando a los trabajadores es el doble discurso de los jefes, la doble moral, la hipocresía y la falta de ética.

Los trabajadores necesitan un trabajo ilusionante, que les aporte sentido, que los desafíe y que permita que desplieguen sus talentos, también necesitan saber que su trabajo es bueno, útil, que aporta, que genera valor a la organización y a sus stakeholders.

Antes de buscar maneras alternativas de motivar, hay que preocuparse de no desmotivar a los trabajadores, evitemos organizaciones con doble cara. Todo esto implica jefes autocríticos, que con humildad sepan reconocer sus errores y falencias, y puedan rectificar …